
En Puebla, la gordofobia podría entrar oficialmente en la lista de violencias contra las mujeres, aunque sin que eso implique una sanción penal. La diputada Esther Martínez Romano, del Partido del Trabajo (PT), presentó una reforma para incluir la “violencia estética” en la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado.
La propuesta plantea que cualquier acción u omisión basada en género que presione, humille o ridiculice a una mujer para que modifique u oculte su cuerpo —como las bromas o comentarios gordofóbicos— se considere violencia estética. Esto incluye la imposición de estereotipos o patrones de belleza que afectan la dignidad, autoestima y salud emocional de las mujeres.
Aunque la iniciativa reconoce el daño físico y psicológico que estas conductas pueden causar, la diputada aclaró que no se busca tipificar un nuevo delito en el Código Penal, por lo que no habrá sanciones penales para quienes incurran en este tipo de violencia.
Especialistas a nivel nacional coinciden en que las burlas sobre peso, talla, edad, color de piel o apariencia personal son formas de violencia estética. En México, la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2022 señala que la apariencia física es un factor clave de discriminación, que puede derivar en exclusión social, afectaciones a la salud y limitaciones en el desarrollo personal.
Esta reforma, presentada este viernes 17 de julio de 2026, abre la puerta para visibilizar un tipo de violencia que muchas veces se normaliza y minimiza, especialmente en un contexto donde la presión social sobre la imagen corporal sigue siendo una constante. Aunque sin castigo penal, reconocer la violencia estética es un paso para que las mujeres puedan exigir respeto y dignidad en todos los ámbitos.
Copyright 2025 Site. All rights reserved THE REPORT
No hay comentarios