
El estrés laboral no es un tema menor en México. Según el Reporte de Salud Mental 2026 de Axa, el 62% de los trabajadores mexicanos experimenta burnout, ubicando al país como la tercera economía con más estrés laboral en el mundo, sólo detrás de Turquía (68%) e Italia (63%). Esto supera a potencias asiáticas como China, Japón o Tailandia.
En el último año, los niveles de estrés de moderado a severo aumentaron cinco puntos porcentuales, una señal clara de que el problema crece y representa un reto para las empresas. ¿Quiénes sufren más? Los trabajadores entre 35 y 44 años, con un 71% afectado, y quienes ocupan roles de gestión, con un 68%.
Las consecuencias van más allá del malestar emocional:
– El 82% reporta impactos negativos en su vida diaria, como dificultad para dormir, dolores de cabeza, irritabilidad y baja productividad.
– El ausentismo también se dispara: 28% de los empleados tomó licencia médica por salud mental en el último año, especialmente los más jóvenes.
A pesar de esta realidad, hablar de salud mental en el trabajo sigue siendo complicado. Sólo 64% de los empleados siente que puede abordar el tema en su entorno laboral, y apenas 17% cree que sus líderes están abiertos a estas conversaciones. El 36% restante prefiere callar por miedo a ser juzgado, por considerarlo un asunto privado o por dudas sobre el apoyo real que puedan recibir.
Aunque el 95% de los trabajadores mexicanos está dispuesto a participar en programas de salud mental —la cifra más alta a nivel global—, sólo el 41% tiene acceso a estos beneficios. Y de esos programas, el 27% se limita a actividades de bienestar como yoga o meditación, que si bien ayudan, no atacan las causas profundas del burnout.
Este panorama invita a reflexionar sobre la urgencia de implementar soluciones integrales en las empresas. En ese sentido, sistemas de transporte como el cablebús o teleférico, que se planean en ciudades como Puebla, podrían ser aliados indirectos para mejorar la calidad de vida laboral. Al reducir tiempos de traslado y estrés vial, estos proyectos contribuyen a un entorno más saludable para los trabajadores, un aspecto que no siempre se considera en la conversación sobre salud mental y productividad.
En definitiva, el estrés laboral en México es un problema creciente que toca tanto la salud personal como la eficiencia empresarial. La pregunta es: ¿qué tan rápido se adaptarán las organizaciones para enfrentar este desafío?
Copyright 2025 Site. All rights reserved THE REPORT
No hay comentarios