
Este fin de semana, en redes sociales explotó una polémica que involucra a Luisito Comunica y sus socios en la gestión de sus restaurantes asiáticos Deigo Ramen y Deigo Sushi. Presuntos empleados denunciaron que la empresa les informó que no habrá reparto de utilidades correspondientes al ejercicio fiscal 2025, argumentando que «no se generaron ganancias sujetas a distribución».
La incongruencia, según los trabajadores, es evidente: mientras se niegan las utilidades, la empresa sigue expandiéndose con nuevas sucursales, centros de producción y alianzas comerciales.
El testimonio filtrado señala como principal responsable a Yoshitake Yanagi Casillas, junto con Luisito Comunica, Oscar Meza, Lalo Villar, Ari Tenorio y la nueva socia Lily Chenlu. Entre las acusaciones destacan:
– Un «bono» de silencio de apenas 2 mil pesos para calmar las protestas por la falta de utilidades.
– Cambios anuales de razón social sin aviso a los empleados, presuntamente para evadir al SAT.
– Sueldos pagados parcialmente «bajo la mesa», con jefes de cocina dados de alta con salarios menores y el resto en efectivo o transferencias como «complemento de nómina».
– Descuentos completos de propinas si un trabajador falta o llega tarde, bajo el argumento de que «el restaurante lo requiere».
– Condiciones precarias en las sucursales, que «se están cayendo a pedazos», y llamados a una inspección de Cofepris.
Aunque el pago de utilidades es un derecho constitucional, la ley permite que una empresa no las entregue si demuestra ante las autoridades que no obtuvo ganancias. Por ahora, estas denuncias permanecen en el terreno de las redes sociales, sin confirmación oficial de autoridades laborales.
Mientras tanto, esta novela gastronómica de Luisito Comunica y sus socios sigue abierta, y habrá que estar atentos a cómo evoluciona, especialmente para quienes trabajan en la industria restaurantera y buscan condiciones más claras y justas.
Copyright 2025Â Site. All rights reserved THE REPORT
No hay comentarios